Me puse a ver el último gol que Román convirtió ante River.
Digámoslo: el mejor gol en un Superclásico, o uno de los mejores, a pesar del triste resultado encontra al final.
Fue una obra de arte, una delicia visual: tirolibre al borde del área grande, Román el encargado de ejecutarlo. Cuando le entró a la pelota, ésta hizo una maniobra en el aire hasta zambullirse de lleno ante el poste izquierdo del arco que defendía un inmóvil Barovero (la quietud de la impotencia).
Y todo fue carnaval ese momento en La Boca.
Sin embargo, en los segundos previos a que Román ejecutase el tirolibre, se pudieron percibir varios insultos de los plateístas hacia el 10, apremiándolo.
Y aquí mi pregunta: ¿realmente en esto nos convertimos? ¿Realmente hay "hinchas de Boca" (las comillas están por algo) que son capaces de agredir verbalmente al máximo ídolo de la historia del club? Cuánta falta de memoria. Qué feo.
"¡Hacé un gol, hijo de puta!", fue uno de los gritos que se alcanzaron a escuchar desde la platea, mientras Romána acomodaba el balón.
"¡Dale, pateá!", lo apuró otro, a los pocos segundos, cuando el 10 discutía con Pitana diciéndole que la barrera estaba, a su criterio, adelantada.
Entonces Román, apurado, fue a impulsar la pelota con su botín derecho. Sin embargo, en ese instante, mientras la pelota surcaba el aire y besaba la red del arco de River, se escuchó otro grito, ésta vez de una mujer. "¡Dejá de hacer tiempo, pelotudo!", había gritado ésta.
Y luego ocurrió lo que todos sabemos: fue gol, Román corrió a gritarlo a la platea y los mismos pelotudos que lo estaban insultando y apurando minutos antes gritaban su gol a puro pulmón.
Román demostró ese día, una vez más, que a veces hay que saber callar.
El video en cuestión: